La línea es nuestro contacto con la realidad. Todos vivimos en nuestra propia realidad. Existe la realidad en la que vivimos, existe la realidad que la mayoría de nosotros conocemos con la que estamos en contacto, y luego está la realidad teórica (si todos vivimos en nuestro propio mundo, con nuestra propia visión del mundo, entonces, ¿cuál es el verdadero mundo real que se encuentra más allá de nuestra percepción y a quién decir cómo es?) Pero eso no está relacionado. Eso es imaginativo y sé que la creencia no me preocupa porque es imposible de comprender.
Llamamos a aquellos que están locos “fuera de contacto con la realidad”, y aquellos que son locamente creativos, o más bien imaginativos, que se encuentran en el límite de la cordura ya que su realidad es creativa y, por lo tanto, inconsistente. La línea se dibuja en el hecho de que la creatividad puede ver la línea y saber no sobrepasarse, mientras que la locura ya no puede ver la línea o incluso saber que hay una. Las inconsistencias que existen dentro de la creatividad son conocidas, pero para los locos son completamente razonables, lo que lleva a un pensamiento irracional.